
"Leer bien es uno de los mayores placeres que puede proporcionar la soledad, porque, al menos según mi experiencia, es el más saludable desde un punto de vista espiritual. Hace que uno se relacione con la alteridad, ya sea la propia, la de los amigos o la de quienes pueden llegar a serlo.
La invención literaria es alteridad, y por eso alivia la soledad. Leemos no sólo porque nos es imposible conocer a toda la gente que quisiéramos, sino porque la amistad es vulnerable y puede menguar o desaparecer, vencida por el espacio, el tiempo, la falta de comprensión y todas las aflicciones de la vida familiar y pasional".
H. BLOOM Cómo leer y por qué. , Ed. Anagrama p. 13

3 comentarios:
Preciosa esta entrada, la comentaré con mis alumnos.
Saludos
Me encanta eso de la alteridad...es una palabra que se adapta perfectamente a la cuestión!
Joel, totalmente se acuerdo. Hay palabras que son como talismanes cuya mera posesión nos ilumina con su saber y su fuerza. Alteridad es una de ellas. La recitas y ves ante ti la figura del otro, y esa sola imagen, expande nuestra propia humanidad con un hálito de humildad y tolerancia.
Pero es que además la alteridad es parte sustancial del análisis histórico. La historia no es esa "vendetta" con personas desaparecidas hace ya mucho que nos vende la clase política. Buceamos en el pasado para saber cómo actuaron realmente los otros y, sobre todo, para entender por qué. Pura alteridad que con frecuencia nos llena de "simpatía por el hombre". (Son palabras de P. Vilar en "El tiempo del Quijote).
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