jueves, 2 de octubre de 2008

Cómo estudiar con eficacia: 6. El estudio activo

* Qué es estudiar. Estudiar consiste fundamentalmente en leer contenidos con la finalidad de comprenderlos, retenerlos en la memoria y aplicarlos posteriormente en diferentes situaciones (exámenes, resolución de proble­mas, en la vida real o laboral...).

* Estudio eficaz. Es el que permite un aprendizaje duradero, comprensivo y utilizable en un tiempo razonable. La eficacia del estudio pasa pues por tener una técnica depurada de lectura que te permita conseguir el máximo rendimiento sin malgastar esfuerzos.

* Una buena inversión. Sabiendo que vas a dedicar muchas horas de tu vida a leer, bueno es que inviertas algu­nos momentos en mejorar tus métodos de lectura y estudio. Recuperarás con creces el tiempo que emplees en ello.

* Formas de leer. Hay diferentes formas de leer un texto según la finalidad que se persiga: no es lo mismo buscar un dato, que leer un libro por placer o estudiar para afrontar un examen futuro.

Leer una pregunta varias veces de la misma manera favorece la distracción y la fatiga. Además, facilita la aparición de períodos de tiempo en los que no se asimila lo que se lee y la mente "vuela" hacia otros focos de atención. Es un estudio pasivo, poco rentable.

Frente a esta práctica poco eficaz hay otros modos de estudiar más activos y por tanto más resistentes a la distracción. Uno de ellos es el que iremos proponiendo en los próximos capítulos. Consta de las varias etapas y es importante seguir el orden en que las iremos presentando y no saltarse ninguna de ellas.