- La duración óptima de una sesión de estudio puede oscilar entorno a los 60 minutos, seguidos de un descanso de 5 ó 10 minutos.
- Se debe compaginar la duración del estudio con la organización de las materias a estudiar. Empezar con las ma¬terias de dificultad intermedia y que sean más atractivas para el estudiante, pasar después a las más difíciles y terminar con las materias que resulten más agradables. Esto tiene la siguiente explicación: la concentración en el estudio oscila como una curva. Al principio del estudio, está en un nivel bajo y necesita unos buenos motivos para subir, aumenta con el tiempo hasta llegar a su nivel máximo y decae a consecuencia de la fatiga.
- Es importante intercalar pequeños descansos que se deben emplear en tareas sencillas que no requieran dema¬siada atención (estiramientos, preparación del material, escuchar una pieza de música...).
- Al finalizar la sesión de estudio, se ha de revisar cuál ha sido el rendimiento y anotar los posibles incidentes que nos ayudarán a mejorar nuestra planificación.
- Es conveniente respetar las horas de estudio (para fomentar el hábito), aunque siempre con flexibilidad. El obje¬tivo único es terminar el trabajo, no únicamente cumplir un horario de estudio.
A partir de la tercera hora de estudio se puede continuar siempre estudiando pero aumentando el tiempo de descanso. No hacer nunca descansos mayores de 30' porque se produce una disminución de la concentración y cuesta más motivarse para comenzar a estudiar de nuevo.

