martes, 24 de abril de 2007

Como estudiar con eficacia. 02 La relajación

1.2. Condiciones internas.

1.2.1. La relajación.

La relajación activa ayuda a eliminar las tensiones del cuerpo y proporciona estabilidad emocional y autoconfianza.

Una situación de estudio positiva requiere un estado de relajación que te permita lograr concentrarte plenamente en la materia a estudiar. Es inútil intentar estudiar bajo un clima de nerviosismo, excitación, presión o agotamiento físico. Para intentar relajarte antes de una sesión de estudio te proponemos algunos de los ejercicios siguientes:

  • Realiza respiraciones completas. Inspira lentamente, toma el aire por la nariz y llena los pulmones, retén unos segundos el aire y después suéltalo lentamente.
  • Cierra los ojos con suavidad durante un minuto aproximadamente. Sin abrirlos ciérralos con fuerza durante otro minuto. Afloja toda la tensión y manténlos cerrados durante tres minutos más.
  • Practica la técnica de contracción-relajación. Debes situarte en un lugar cómodo y sin ruidos, (puedes utilizar una música relajante de fondo) preferentemente tumbado en una cama o en el suelo. Ve tomando conciencia de las partes de tu cuerpo (manos, brazos, pies,...), tensa un músculo durante unos segundos, concéntrate en ello y después desténsalo. Hazlo con los principales músculos del cuerpo, realiza al mismo tiempo respiraciones com­pletas dejando ir el aire al mismo tiempo que destensas el músculo. Toma conciencia de la agradable sensación de relajación que se está produciendo en dicho músculo.
  • Practica la técnica de la pesadez del cuerpo. Tumbado de espaldas experimenta la sensación de pesadez de todo tu cuerpo. Empieza con los pies, imagínate que se hacen muy pesados, continúa recorriendo tu cuerpo con la misma idea; primero parte a parte y después imagina la pesadez de todo tu cuerpo de forma global.
  • Imagina una escena. Debe ser una escena estática de tu agrado y que pueda ayudar a relajarte (un paisaje pinto­resco, un día de lluvia, etc.), concéntrate en ella y disfruta de todo lo que te sugiere: olores, colores, sabores, etc., utiliza el tiempo que necesites para recrearte en esa fotografía y cuando decidas terminar el ejercicio hazlo rea­lizando algunas respiraciones profundas, moviendo poco a poco tu cuerpo (dedos, manos, brazos, etc.), cuando recuperes el tono notarás una agradable sensación de placidez.
(López, Moreno, Vaello y Valero, Cómo estudiar con eficacia, Universidad Miguel Hernandez de Elche, 2006).

1 comentarios:

Tamara dijo...

Gracias Juan por haber publicado este método de relajación, lo pondré en práctica haber si da algún resultado ahora que es la época en que más lo necesito, si la técnica es positiva te lo haré saber jejeje.